El Cairo , capital de Egipto y mayor ciudad de África

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El Cairo

 

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INTRODUCCIÓN

Vista aérea de El Cairo

Vista aérea de El Cairo

El Cairo, la capital de Egipto y mayor ciudad de África, ha estado poblada durante más de seis mil años y se ha mantenido como capital desde las antiguas civilizaciones egipcias.

Christine Osborne Pictures

El Cairo (en árabe, al-Qāhira, ‘la Victoriosa’), capital de Egipto y mayor ciudad de África, se desarrolló a partir del campamento militar de al-Fustāt, hoy Misr al-Qādima (Viejo Cairo), junto al delta del río Nilo, en el norte de Egipto. Esta localidad ha estado poblada durante más de seis mil años y se ha mantenido como capital desde las antiguas civilizaciones egipcias. Actualmente, la conurbación de El Cairo ocupa tres gobernaciones del país: la parte oriental se encuentra en la gobernación de al-Qāhira, la occidental en la de Gizeh y el norte en la de Qalyûbîya. La ciudad lucha por solucionar los problemas generados por el alto índice de crecimiento de la población, la urbanización caótica y su deteriorada infraestructura.

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PAISAJE URBANO

Mezquita de Mohammed Alí

Mezquita de Mohammed Alí

La mezquita de Mohammed Alí está situada dentro de los muros de la ciudadela en El Cairo. Construida entre 1830 y 1857, ésta es la más grande y espléndida de las cuatro mezquitas de la ciudadela. El Cairo, a orillas del río Nilo, constituye la mayor ciudad de África y del Oriente Próximo. Ha sido centro cultural islámico desde hace unos 1.000 años.

Richard Evans

El Cairo moderno ocupa un área que supera los 282 km2, aunque es difícil separar la ciudad de algunos de sus barrios más próximos. La ciudad, cercada por el desierto al este y oeste y por el delta del Nilo al norte, se extiende por ambas riberas del río y comprende varias islas que desempeñan un papel importante en la vida de la misma. En el centro de la ciudad se encuentran los edificios institucionales, los comercios, las oficinas del gobierno, las universidades y los hoteles, lo que crea un ambiente de constante actividad. Como un oasis en medio de la tumultuosa ciudad se encuentra la isla de al-Gazirah. Aquí se localiza el lujoso barrio residencial de Zamâlek, el Teatro de la Ópera fundado en 1869 y varios grandes hoteles. Tres puentes conectan la isla con las dos orillas del río; otros dos puentes adicionales la unen a la isla de al-Roda, en el sur; y al norte se encuentra un último puente de carreteras y vías ferroviarias que canaliza el tráfico a través del Nilo. El Cairo ocupa mayor extensión en la ribera oriental del río. Su centro es la plaza Tahrir, donde se sitúa el edificio de la Liga Árabe, la mezquita de Oman Makran y una terminal de autobuses. El aeropuerto está situado a unos 24 km al noreste y a 2 km al norte de la plaza Tahrir se encuentra la estación de ferrocarril de Ramsés. Fuera del área central, los barrios antiguos se extienden hasta la periferia. Allí, rodeando la ciudad, se entremezclan los barrios más modernos con los barrios pobres de inmigrantes creados recientemente. Las zonas industriales aumentan la congestión y, a la vez, restringen el crecimiento de El Cairo.

Las pirámides y la Esfinge, unas de las atracciones más famosas del país, se localizan en la parte occidental de El Cairo, en el barrio de Gizeh. Uno de los aspectos que más sorprenden a los visitantes es la cercanía de la ciudad, ya que en las fotografías las pirámides suelen aparecen sobre un fondo desértico. Visto desde el lado opuesto, parece que el crecimiento de El Cairo llegará pronto hasta las pirámides y las absorberá como parte de la ciudad. También hay construcciones religiosas y gubernamentales más recientes pero no por ello menos espectaculares. La ciudadela, en la parte oriental de la ciudad, es famosa por sus mezquitas y su fuerte. Desde ella, construida por el sultán Saladino al-Ayoubi en 1176 d.C., se domina El Cairo. El Cairo islámico, declarado Patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1979, es la antigua parte medieval y una de las zonas más fascinantes de esta gran ciudad. Pasear por sus calles es como realizar un viaje en el tiempo: multitud de callejones con forma de laberintos y gran cantidad de mezquitas que elevan sus minaretes al cielo. El perfil de las construcciones en el horizonte forma parte del paisaje de la ciudad. La mezquita de Mohammed Alí es conocida por sus elevadas cúpulas y sus alminares gemelos, dos de los miles de alminares famosos de la ciudad. En el Viejo Cairo, o Fustāt, se encuentran las puertas de la antigua muralla que rodeaba la ciudad. De las ocho puertas originales, sólo quedan tres —Bab Zeuela, Bab al-Nasr y Bab al-Fotouh—, todas majestuosas y de estilo diferente. En los mercados (sucs, nuestros ‘zocos’) de El Cairo moderno, muchos de ellos especializados en ciertos artículos como comida o metales preciosos, se vincula la economía actual con la tradicional. El pasado y el presente se mezclan también en los dos cementerios gemelos de la periferia conocidos como la Ciudad de los Muertos. Debido a la escasez de viviendas y a la pobreza, unos 500.000 habitantes de El Cairo viven en las tumbas y mausoleos de los difuntos. Aunque la situación no ha sido sancionada oficialmente, se ha formalizado hace tiempo y se provee a estas personas de agua y electricidad. La vida en los cementerios ha creado un paisaje urbano único.

La institución educativa más famosa de El Cairo es la Universidad al-Azhar, la más antigua del mundo islámico y en la que se encuentra la mezquita más antigua de la ciudad. Fundada en el año 970 d.C., es una institución muy importante en la sociedad islámica y sus opiniones ejercen una gran influencia en Egipto y en el mundo árabe. También se encuentra la Universidad de El Cairo, de principios de siglo, la primera edificada en el mundo islámico. Totalmente diferente es la Universidad Americana de El Cairo, fundada en 1919, donde los niños egipcios de clase alta conviven con estudiantes y profesores extranjeros, lo que aporta un elemento occidental a la mezcla cosmopolita de la ciudad. Una disciplina académica gira en torno a la conservación y exposición del pasado que se muestra en las colecciones de los museos de El Cairo. El Museo Egipcio, construido en el año 1900, posee miles de magníficas piezas, entre las que se incluyen más de 1.700 de la colección del faraón Tutankamón. El Museo de Artes Arábigas e Islámicas, creado en 1903, encierra una amplia colección relacionada con la primitiva civilización islámica. El Museo Copto, fundado en 1901, refleja la historia de la comunidad copta en Egipto. Otros museos de El Cairo recogen manifestaciones artísticas más modernas; así, el Museo Mahmud Jalil, fundado en 1963, muestra obras de Van Gogh, Gauguin, Rubens y otros pintores egipcios y europeos de renombre.

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HISTORIA

La primera capital de Egipto fue la ciudad de Un, más tarde llamada Heliópolis por los griegos. Se construyó al norte del actual Cairo hace más de seis mil años. Dieciséis siglos después, Menes unificó de nuevo el país y se construyó una capital llamada Mennofer, Menfis para los griegos, al sur de la ciudad actual. Ésta fue extendiéndose hacia el norte a lo largo de la orilla oriental del río, y, debido a la importancia de su localización junto al delta del Nilo, se convirtió en el centro del poder político desde entonces. Cuando los fatimíes conquistaron Egipto en el año 969 establecieron su sede en este lugar, y llamaron a la ciudad al-Qāhira, ‘la Victoriosa’, origen del nombre inglés de El Cairo. En el siglo XIII los mamelucos establecieron su capital en El Cairo, cuyo prestigio y renombre se extendieron por toda África, Asia y Europa. En 1517 la ciudad fue conquistada por los turcos otomanos y su gobierno duró hasta 1798, fecha en que la expedición francesa de Napoleón tomó la ciudad. El gobierno otomano se restauró en 1801 pero, a mediados del siglo XIX, las deudas de Egipto con países extranjeros y la debilitación del Imperio otomano, condujeron a una influencia europea en El Cairo cada vez mayor. Ismail Pasa, que gobernó desde 1863 a 1879, edificó gran parte de la ciudad y con la apertura del canal de Suez, en 1869, puso El Cairo al alcance de los poderes europeos. Desgraciadamente, el desarrollo de la ciudad fue financiado por otros países, lo que significaba una pobreza a largo plazo. Todo ello permitió un creciente control de los británicos, que gobernaron en El Cairo desde finales del siglo XIX hasta después de la I Guerra Mundial (1914-1918). En el periodo de entreguerras la población de El Cairo se multiplicó, y cuando comenzó la II Guerra Mundial, en el año 1939, ya contaba con dos millones de habitantes. Desde entonces, la población y la edificación de la ciudad crecieron rápidamente. Los enormes y numerosos edificios residenciales, comerciales y gubernamentales transformaron el aspecto de la ciudad. La Liga Árabe convirtió a El Cairo en capital política e introdujo a Egipto en el proceso de paz del Oriente Próximo. El turismo se ha constituido como una de las principales fuentes de ingresos para Egipto y ha motivado fuertes inversiones por parte del gobierno. La Conferencia de Naciones Unidas sobre población y desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994, fue considerada como un esfuerzo importantísimo en la reconstrucción de la economía de la ciudad. En esta conferencia se estudiaron los problemas de El Cairo, especialmente la pobreza y la tasa de crecimiento. Mientras la ciudad ha conservado su prestigio dentro de Egipto y más allá del mundo árabe, muchos de sus habitantes carecen de acceso a los servicios más elementales. Población (2003), 10.834.495 habitantes.